ALESSANDRO STRADELLA. Sinfonía Avanti il Barcheggio

Alessandro Stradella

La Orquesta Tutti presenta en su primer programa del actual curso académico la Sinfonía Avanti il Barcheggio para trompeta, cuerdas y continuo de Alessandro Stradella, autor poco conocido del primer barroco italiano. Pero si nos acercamos al personaje descubrimos todo un mundo de sorpresas. Su excepcional biografía ha inspirado tres óperas y una novela biográfica. Cesar Franck y Nierdemeyer, compositores románticos, convirtieron a Stradella en protagonista de sendas óperas a él dedicadas, pero fue Friedrich von Flotow, compositor actualmente casi olvidado pero que alcanzó grandes éxitos a finales del siglo XIX y principios del XX, quien más éxito tuvo con la obra titulada Alessandro Stradella centrada en las peligrosas y románticas aventuras del compositor italiano. El escritor norteamericano F. Marion Crawford escribió una novela, Stradella, centrada en la figura de nuestro compositor. No hay traducción de esta obra al español.

Los pocos datos fiables acerca de su vida se confunden en la nebulosa de la leyenda que la posteridad se ha encargado de edificar. Alessandro Stradella nació en 1639 en Nepi en la región del Lacio, no lejos de Roma, en el seno de una familia noble. La primera noticia como compositor nos lleva a Roma: es un joven que triunfa con una obra musicalmente innovadora; se trata de un oratorio en latín con descripciones, diálogos, partes líricas en un lenguaje claramente expresivo y descriptivo, avance del estilo barroco que en los siguientes años se va a consolidar en Europa. Recibe encargos que se convierten en éxitos; su fama traspasa los límites de la ciudad de Roma.

Por esta época, el joven Alessandro había logrado un buen trabajo de paje de uno de los cardenales más influyentes de la iglesia católica. Se rodea de amigos con tan pocos escrúpulos morales como él y pronto encuentran la ocasión de hacerse ricos fácilmente. Se embarcan en negocios turbios de altos vuelos que fracasan y le obligan a huir de Roma para siempre. También concurren en la huída otras circunstancias que van a ser constantes en la vida del aventurero Alessandro: su carácter enamoradizo y aventurero le lleva constantemente al lado de señoras solteras, casadas, prometidas… y los celos, las venganzas de amantes, maridos, padres, hermanos, se desatan y le persiguen.

Stradella logra salir indemne de Roma y se traslada a Venecia, ciudad que se iba a convertir en su segunda residencia. Allí sigue componiendo por encargo de sus anteriores mecenas y amigos pero se compromete con un trabajo tan interesante como peligroso: ser  el profesor de música de Agnese van Uffele, amante o esposa según distintas fuentes, de Alvise Contarini, uno de los personajes más ricos de la ciudad. Se puede adivinar con facilidad qué es lo que va a ocurrir dados los precedentes. Al zorro le han encargado vigilar el gallinero. Pronto Agnese y Alessandro son amantes y huyen juntos a Turín. El noble les persigue y los amantes se refugian en un monasterio donde no los pueden alcanzar pero Contarini logra del arzobispo la promesa de obligar a los amantes a casarse. Forzados por las circunstancias se casan en el monasterio y cuando salen, Alessandro es atacado por dos asesinos a sueldo que le dejan malherido en el suelo y lo abandonan creyéndole muerto. Los asesinos contratados por Contarini se refugian en casa del embajador francés dando lugar a un serio problema diplomático. Otras fuentes dicen que los asesinos contratados escucharon una de las obras del compositor y conmovidos le perdonaron la vida avisándole del peligro que corría, pero seguramente esta versión pertenece a la leyenda.

Hechas las paces con Contarini y restablecida su salud se traslada a la tercera ciudad, Génova. Viaja sólo. Nada se sabe de su esposa Agnese. Su fama de buen compositor le acompaña a Génova donde continúa escribiendo música, enseñando a cantantes, presentando espectáculos. Compone óperas de éxito como La forza dell’amor paterno o Il Trespolo tutore. Pero fue en esta ciudad donde a los 42 años le llegó el desgraciado final de su vida. Sabemos bien la fecha, el 25 de febrero de 1782. Fue asesinado en la Piazza Bianchi sin que se conozcan bien los motivos que empujaron a contratar a un asesino que cumplió su misión tan eficazmente que nunca se supo quién fue ni cuáles fueron sus contratadores. Entre las causas se barajan, como se puede sospechar, líos de faldas, celos, engaños.

Fue enterrado en Génova con honores de gran personaje.

Cuando oímos hablar de concerti grossi inmediatamente pensamos en Corelli o Haendel, los grandes compositores de esta forma musical en la que el concertino o los grupos de solistas alternan con los tutti, el conjunto orquestal. Pero el inventor de este género musical es precisamente Alessandro Stradella creando el juego de luces y sombras, el contraste de planos sonoros tan característico del barroco. Dicen que fue también el primero en utilizar el crescendo en la orquesta.

Tanto  las denominadas sinfonie como los concerti tienen muy poco que ver con las sinfonías o conciertos clásicos y románticos. Es en el tiempo de Stradella cuando se están utilizando por vez primera estos términos para denominar de manera imprecisa las obras que desde un estado embrionario conducirán a las grandes formas instrumentales del barroco superior. Los titulados Concerti y Sinfonie se refieren a obras instrumentales en las que puede apreciarse contrastes entre tutti y concertino siendo el origen de lo que posteriormente conoceremos como concerto grosso en autores tan relevantes como Corelli o Haendel.

Michael Praetorius explica el origen de la palabra “concerto” derivándola de “concertare”, competir. Podría entenderse como una competición entre solista y tutti. Pero también podría derivarse de “conserere”, juntar, participar. Quizás sea más interesante esta segunda etimología que abandona el campo de batalla para instalar a los músicos en amable y controlada conversación.

Las doce Sinfonie de Alessandro Stradella están recogidas en dos colecciones entre las que se encuentra la Sinfonía “Avanti il Barcheggio” para trompeta, dos violines y trombón en el bajo continuo. Todos los títulos de las sinfonie son prolijos en detalles y presentan la composición del conjunto instrumental con el que se interpretan así como del tipo de obra que podemos encontrar desde el punto de vista formal. El título Avanti el Barcheggio, “adelante con la navegación”, puede dar a entender que esta obra se interpretaba para amenizar una reunión de amigos en una barca. Existe también otra obra de Stradella titulada simplemente Il Barcheggio, también para cuerdas trompeta y voces. Avanti il Barcheggio está compuesta por cuatro movimientos que alternan tempi rápidos con otros más lentos. Originalmente es para trompeta, dos violines, trombón y bajo continuo. El primer tiempo, muy breve, se plantea como una introducción en la que el solista y la orquesta se alternan de forma concertante. El segundo tiempo, en ritmo ternario, va desgranando una melodía que se desarrolla en forma dialogada entre violines y trompeta. El tercer tiempo es rápido, muy diferente a los anteriores porque está escrito en riguroso contrapunto a cinco partes. El final, rápido, vuelve al estilo concertante y al ritmo ternario.

Es muy improbable que Corelli no conociera las obras de de Stradella, algunas de ellas tituladas precisamente concerti grossi incipientes. Por eso se piensa que el verdadero creador de este género tan importante del barroco posterior sea nuestro compositor aunque “avant la lettre”, si bien el más representativo del género sea Corelli.

Fue autor de numerosas cantatas, óperas y oratorios, casi siempre para orquesta de cuerdas. Destacan San Giovanni Batistta y La Susana.

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